Algunas vueltas son por el negocio, por la plata. Otras son la sed de volver a tener una vagina estrecha o para salir del hogar cada vez mas lleno de gritos y niños. Pero algunas son por el placer, el reencuentro, para volver a compartir lo que alguna vez fue. O porque estas borracho y con crédito en el celular y te acordaste lo bien que chupa la pija. Este blog jamas fue demasiado, pero acá nunca hubo un cobre y mucho menos un beneficio conchistico.
Lo único que siempre supe es que cuando uno vuelve, tiene que volver con algo más de ganas y de fuerza. Nada de volver por la comodidad o porque esa heladera siempre esta mas llena que la tuya.
Así que porque no volver con todo y en vez de dejar un post, dejar unos cuantos. Porque la verdad es que en este tiempo, han pasado algunas cosas, de escasa importancia claro esta, pero: ¿no es ese el chiste acaso?
La principal razón de este espacio vacío en el espacio 2.0 se debe a *redoble de tambor* = Se me rompió el teclado. Y la paja me vence día a día, por eso mismo, una o dos veces por mes, me llevaba el teclado del trabajo los fines de semana encanutado en la mochila pero lo usaba para renombrar y acomodar discos en la computadora, que es sin duda mucho muy importante.
Claro está, también viví eso que todo el mundo se cansa de contar como si fuese interesante: Problemas en el laburo, peleas con el mecanico, visitas al medico porque había sangre donde antes no había, dolores que antes no existía, que me hagan dar cuenta que no le estoy prestando atención a una vagina gloriosa, hacer que juego al fútbol, cogerme a tu vieja, irme a la fiesta de la cerveza, ver que Central siempre tenga un minuto de mas para cagarte el fin de semana, y todas esas cosas que arman una... ¿Vida?
Pero entre un pis que duele y un vaso de cerveza de trigo, uno siempre siguió escribiendo, es por eso que dejó tirado por acá, unos relatos eroticos, unas historias chiquitas y unas palabras sobre los discos que sacaron unos amigos en este tiempo.
¡Salud!
miércoles, 29 de octubre de 2014
viernes, 24 de octubre de 2014
Después de 3 años de matrimonio la chispa se estaba apagando, lo notaba. Siempre fuimos muy apasionados, pero la monotonía nos consumía. Una mañana, hice algo que no debí haber hecho: leí su diario.Estaba en su mesa de luz y me anime. Había un comentario de la noche anterior: "Acabamos de hacerlo y fue genial, pero me gustaría probar cosas nuevas. Que me sorprenda, me provoque, me ate, me haga gritar de placer"
Me quedé pensando en eso toda la semana...alimentando en mi mente esa fantasía hasta que llegó la noche.
Llegué, como siempre, a las 20hs, pero esta vez sigiloso, sin hacer ningún ruido. Ella estaba en la cocina, limpiando las verduras para la cena.
Entré descalzo y me puse tras ella pasando antes por la heladera.La rodeé con mis brazos...
Dibujé dos ríos finos de dulce que bajaban por cada lado de su cuello. Caían por sus pechos, rodeando sus pezones, bajaban hasta su ombligo…
"Shh, soy tu amante" le susurré al oído y rápidamente vendé sus ojos con un pañuelo que tenía en mi bolsillo. Ella no dijo nada. Ni una palabra. Ni un sonido. Sólo un suspiro.
Desabroché su camisa y sólo se sobresaltó al principio. Pero siguió un leve gemido, al cubrir sus pechos con mis manos frías.
Las tetas de mi mujer son preciosas, una talla 100, naturales, con unos pezones pequeños, aureola sonrosadita y muy sensibles…
Mientras los acariciaba, sus pezones endurecieron entre mis yemas. Besé su cuello, otro punto caliente, lamiendo tras cada besito.
Su cola estaba pegada a mi bulto endurecido. Y así estuvimos, frotándonos durante varios minutos. Sin quitarle la venda, la levanté en brazos.
La llevé a la habitación, la tumbé en la cama y la até a la cabecera con unas esposas que había comprado camino a casa. Buscando cierta presión pero sin que le doliera, sin que pueda tocarme.
Encendí velas aromáticas, puse música fuerte de fondo y apagué el resto de luces para entonar la habitación.
Deslicé sus calzas y até sus tobillos a los pies dejándome todo su cuerpo desnudo y abierto ante mí. Le susurré "Ahora estás en mi poder"
Me desnudé y me acerqué a ella con un tarro de chocolate líquido. Le ordené que sacara su lengua y dejé caer en ella un hilo fino del líquido, el chocolate se derramó también por su labio inferior y rápidamente lamí y besé su boca.Reaccionó sorprendida y excitada ante su postre favorito. Todo terminaba en su monte de Venus. Poco a poco iban goteando entre sus labios vaginales, clítoris, raja y ano. Me puse en acción.
Tirando cera caliente en su pecho comencé a lamer su lado izquierdo. Su cuello, su pecho, pasando mi lengua por el cauce de ese río, besando cada cm de su piel, limpiándola. Me detuve en su pezón, jugando con él. Lamiéndolo en círculos, mordiéndolo, aplastándolo con mi lengua. Sus gemidos veían la luz. Pasé al otro lado y repetí el camino. Sus caderas se contonearon y pude ver 3 hilos de dulce mezclados entre los pliegues de su entrepierna. Seguí hasta su ombligo, limpiando todo. Su espalda se arqueó de placer cuando llegué a su pubis. Me situé entre sus piernas, besando sus muslos, mordiendola hasta los tobillos, lamiendo sus pies y decidí volver a subir para hacerla mía.
El dulce había recorrido todos sus recovecos. Comencé a lamer, hasta llegar a su clítoris y sus jadeos se tornaron en gemidos más fuertes. Dibujé circulos con la lengua,lo succioné entre mis labios y luego pasé la punta de mi lengua en movimientos rítmicos, guiado por sus gritos. Seguí bajando y vi un surco de dulce en su interior y otro que había llegado a su ano. Introduje primero mi lengua en su rajita, presioné su pared superior y los fluidos se habían mezclado, me encantó el sabor distinto. En pocos segundos se corrió en mi boca. Me perdí entre sus fluidos. La secaba y escupía para poder seguir lamiendo. Hice que se corra una vez más con mi boca.
Liberé sus tobillos y una de sus manos. La puse en 4 patitas ante mí. Saqué mi miembro listo y lo pasé por toda la zona, frotando su sexo y las nalgas. Entré en su sexo ardiente. Entraba y salía, agarrando fuerte sus caderas. Ella gemía, gritaba de placer mientras le daba chirlos en las nalgas cada vez más fuertes y constantes, mientras yo demoraba mi eyaculación.
La saqué y me perdí en su cola. Ella enloqueció. Con su mano libre comenzó a darse placer. Empezó a meterse dos dedos en su sexo.
Entré con cuidado, presionando, pero luego suave. Luego que dilató bien, la ataqué duro, aumentando sus gemidos. Hace tiempo no la veía así. Finalmente, cuando noté su grito de éxtasis, me corrí llenando sus nalgas con mi néctar que cae entre sus muslos.
Luego de un descanso, ella me montó y cabalgó para responder a mi trabajo y llenar también su rajita de mi leche. Desde ese día vamos dejando notitas por la casa con nuestras fantasías y varias noches a la semana, las hacemos realidad.
Ayer me levanté muy nerviosa. Era un día muy especial,rendía mi último examen para recibirme de médica y era el comienzo de una nueva etapa.Había estudiado mucho,pero aún los nervios estaban. Mientras me preparaba y repasaba,recordé que el examen me lo tomaría el doctor Carson. Los nervios crecieron. Ese cirujano,con su ambo blanco marcando su musculoso cuerpo,era para poner nerviosa a cualquier mujer. Más de una vez me toqué pensando en él,imaginándolo abusando de mi,con sus manos en mis tetas y en mi vagina mientras daba un examen.
Recordar aquellas ensoñaciones me excitó mucho. Hoy tendría que estar con el hombre de mis fantasías contestando a todas sus preguntas. Tenía que estar bien femenina para él. Así que me puse un vestido blanco con un escote discreto,como para mostrar un poco de mis senos. Continué por un maquillaje suave,unas sandalias y lo que más me gusta: perfume por todo el cuerpo. Ya estaba lista, "Hoy es mi día" dije.
Llegó mi turno en el examen y ahí estaba él,impecable. Me miró,recorrió toda mi anatomía con sus ojos y me desvistió con la mirada.
Me pidió que me sentara y obedecí. Me pregunto si estaba bien. Mi corazón saltaba por mi boca y mis manos transpiraban. No dejaba de mirarlo,sentí el calor subir por mi cuerpo,abrí un poco mi escote,puse mi mano en mi pecho y dije: "No,no me siento bien. Usted me pone nerviosa". Sonrió y me tomó la mano. "Ok,vamos a hacer algo para que te relajes y veas que no te voy a comer. Ahora…¡te apruebo! Pero antes de irte… quiero que pases por mi oficina, ok?". Le sonreí pícaramente y asentí con la cabeza. "Ok,puedes retirarte" dijo guiñándome un ojo.
(No le dije nada) agarré mis cosas y salí rápidamente,pasando por todos los que me preguntaban cómo me había ido. Yo sólo pensaba en mi doc. Pensaba en el calor de su mano y en lo que haríamos después. Fui hasta la puerta de su oficina y lo esperé. Estaba dispuesta a todo.
Llegó después de 1 hora. Me miró, sacó sus llaves,abrió la puerta y me invitó a pasar. Al entrar,volteé,me abalancé sobre él y lo besé.
Él respondió de inmediato. Nos abrazamos y besamos apasionadamente. Sus manos ardientes bajaron por mi espalda y apretaron mis glúteos. Sentí su miembro duro apoyarse en mi pubis. Lo desvestí y su cuerpo bronceado me invitaba a besar cada centímetro de su piel. Y eso hice.
Mis labios empezaron a bajar por su cuello,sus hombros,su pecho,hasta llegar a su preciosa verga. Lo miré y comencé a jugar.
Mientras él jugaba con sus dedos en mi cabello y me miraba ansioso por sentir la humedad de mi boca,mi lengua se divertía con su pija.
Me tomé mi tiempo para rodearlo completamente con mi lengua y cuando ya estaba bien duro y grande,me lo tragué por completo.
Lo tomaba con una mano y pasaba mi lengua de la base hasta la punta con mucho placer. Era mi juguete,mi bombón lleno de una rica leche. Juntaba sus dos huevos y me los metía enteros en la boca,mientras masturbaba ese duro palo con una mano,mientras la otra se clavaban en su cola.
Hasta que Él me levantó,arrancó mi vestido,me tiró sobre el escritorio,abrió mis piernas,separó con sus dedos mi cola less y comenzó a chuparme.
Su lengua era una experta. Mordisqueaba mi clítoris con suavidad y m hacía delirar. No aguanté más, le suplique con locura que me penetrara. De nada sirvió,no hizo caso a mi súplica y continuó. Yo ya estaba al límite,mojada y totalmente entregada,viviendo un intenso orgasmo por todo mi cuerpo.
Volví a tomar la iniciativa,lo hice acostar en el suelo y comencé a masturbarlo. Me pidió que me diera vuelta para seguir chupándome.
Le encantaba el oral y era un ¡experto en ello!...Metía su lengua en mi vagina y en mi culo,me hacia delirar de placer. Quería más !
Ya estaba lista para otra cosa,así que me paré,apoyé mis manos en el escritorio,separé mis piernas y le pedí que me penetrara.
Mirándome,puso la punta de su miembro en mi sexo y empezó a penetrarme suavemente. Mis caderas se movían al ritmo de ese palo entrando y saliendo a mil. Amaba nuestros movimientos,mis orgasmos venían uno tras otro. Mis gemidos eran más intensos,quería gritar,me estaba mordiendo los labios.
Lo senté en una silla y lo monté. Mientras él besaba mis tetas y mordisqueaba mis pezones, yo aumentaba el ritmo para enloquecerlo!
Otra vez me recosté sobre el escritorio,cerré mis piernas alrededor de su cuerpo y volvió a penetrarme, mi vagina estaba ardiendo de placer.
Él ya estaba llegando a su orgasmo, así que se detuvo y me pidió acabar en mi cola. Acepté,quería darle todo, estaba dando mi mejor final.
Me paré,separé las piernas y volví a apoyarme boca abajo sobre el escritorio. Él puso saliva en sus dedos y empezó a jugar en mi ano
Comenzó a introducir su dedo para lubricarme,apoyó la cabeza de su miembro y comencé a moverme suavemente, ayudándolo a que me penetrara. Apareció el dolor,signo que ya estaba todo su miembro adentro. Me di vuelta,lo miré y le dije:"Con cuidado,pero hacemelo todo". Comenzamos a movernos juntos, mientras con mis dedos frotaba mi clítoris.
Me tomaba de los glúteos y los apretaba parar entrar y salir de mi cola. Me estaba matando,ya no podía aguantarme mis gritos y él lo sabía. Me tapó la boca, ya estábamos llegando al límite y no quería que nadie escuchara. Mmmm,los dos acabamos estallando en un orgasmo increíble. Toda su leche caliente adentro de mi cola no hacía más que extender mi orgasmo. Nuestros cuerpos se abrazaron y nos besamos nuevamente. Así terminó mi día: con un inolvidable examen final que fue, sin dudas,para un 10.
martes, 21 de octubre de 2014
Lo que pasa es que los años pasan. Nos pasan. Y acá estoy. Y acá estamos. Como siempre. Con deudas y malas decisiones.
Ya me morí varias veces y en todas renaci. Lo malo es que sigo reencarnando en este cuerpo. El karma o lo que mierda sea que haga funcionar a este el universo (Universo: lugar que seguro lo maneja un mencho en un kiosco de keta en Bigand) me hace volver a la misma vida desgastada y llena de malas decisiones.
Porque realmente siempre va a estar dentro de mis elecciones pasar una tarjeta (que no se como me sigue dando crèdito) para llevarme una botella de whisky, un cajón de cervezas o una cuenta en el bar de turno. Y seguir eligiendo una noche de viernes con amigos, un domingo de cine con unas piernas de ensueño o un paquete de fideos que espere ese grito de hambre que suena como el "Freedom" de Mel Gibson.
Pero aquí el quiebre ...
Somos las decisiones que tomamos y hay que estar orgulloso de eso. Siempre. Hasta cuando ya es irrecuperable el error. Cada cual sabe que dejó pasar y porqué. Cada cual sabe lo que abrazó y porqué. El "que hubiese sido" siempre es inferior al "que será". La cuestión es mirar para adelante, cómodo con uno mismo, mientras escucha un disco acorde.
Somos prueba y error. Somos y seremos el mismo miedo caminando. Somos la paja hecha humano.
Y si, soy un poco extremista.
Ya me morí varias veces y en todas renaci. Lo malo es que sigo reencarnando en este cuerpo. El karma o lo que mierda sea que haga funcionar a este el universo (Universo: lugar que seguro lo maneja un mencho en un kiosco de keta en Bigand) me hace volver a la misma vida desgastada y llena de malas decisiones.
Porque realmente siempre va a estar dentro de mis elecciones pasar una tarjeta (que no se como me sigue dando crèdito) para llevarme una botella de whisky, un cajón de cervezas o una cuenta en el bar de turno. Y seguir eligiendo una noche de viernes con amigos, un domingo de cine con unas piernas de ensueño o un paquete de fideos que espere ese grito de hambre que suena como el "Freedom" de Mel Gibson.
Pero aquí el quiebre ...
Somos las decisiones que tomamos y hay que estar orgulloso de eso. Siempre. Hasta cuando ya es irrecuperable el error. Cada cual sabe que dejó pasar y porqué. Cada cual sabe lo que abrazó y porqué. El "que hubiese sido" siempre es inferior al "que será". La cuestión es mirar para adelante, cómodo con uno mismo, mientras escucha un disco acorde.
Somos prueba y error. Somos y seremos el mismo miedo caminando. Somos la paja hecha humano.
Y si, soy un poco extremista.
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