lunes, 7 de mayo de 2018


No hay nada ahí afuera para ninguno de nosotros. 
Así como el cliente no siempre tiene la razón.
Ningún paisaje fue pensado para despertarnos algo.
La experiencia de cualquiera no es la realidad del otro.
Tu libertad es la cárcel del otro, tu sentimiento de tristeza al ver al otro es tu propia frustración oculta.
La basura personal esperando la aceptación para poder ser aire.

Me gustan las palabras "outlaws", "outcast", "misfit".  

No hay tal cosa como un plan más grande del que imaginamos.
Vivir con la ilusión de que un destino incierto tiene preparadas cosas maravillosas para todos, es una trampa tan grande como absurda. 

No hace falta mirar la luna un poco en pedo o una montaña de mierda con un poco de nieve arriba para sentirse insignificante, es mirar para abajo y verse uno mismo (tranquilxs, no pienso pedirles empatía… no soy tan iluso).

Es luchar todos los días contra todo y todos para volver vivo un día más y esperar el infierno del día que se avecina. 

Y eso es solo si uno solamente quiere seguir viviendo, es SOLAMENTE seguir viviendo.

Las excusas las sabrán ustedes y siempre es la excusa que nunca dicen en voz alta.

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