miércoles, 29 de octubre de 2014

Algunas vueltas son por el negocio, por la plata. Otras son la sed de volver a tener una vagina estrecha o para salir del hogar cada vez mas lleno de gritos y niños. Pero algunas son por el placer, el reencuentro, para volver a compartir lo que alguna vez fue. O porque estas borracho y con crédito en el celular y te acordaste lo bien que chupa la pija. Este blog jamas fue demasiado, pero acá nunca hubo un cobre y mucho menos un beneficio conchistico.

Lo único que siempre supe es que cuando uno vuelve, tiene que volver con algo más de ganas y de fuerza. Nada de volver por la comodidad o porque esa heladera siempre esta mas llena que la tuya.

Así que porque no volver con todo y en vez de dejar un post, dejar unos cuantos. Porque la verdad es que en este tiempo, han pasado algunas cosas, de escasa importancia claro esta, pero: ¿no es ese el chiste acaso?
La principal razón de este espacio vacío en el espacio 2.0 se debe a *redoble de tambor* = Se me rompió el teclado. Y la paja me vence día a día, por eso mismo, una o dos veces por mes, me llevaba el teclado del trabajo los fines de semana encanutado en la mochila pero lo usaba para renombrar y acomodar discos en la computadora, que es sin duda mucho muy importante.

Claro está, también viví eso que todo el mundo se cansa de contar como si fuese interesante: Problemas en el laburo, peleas con el mecanico, visitas al medico porque había sangre donde antes no había, dolores que antes no existía, que me hagan dar  cuenta que no le estoy prestando atención a una vagina gloriosa,  hacer que juego al fútbol, cogerme a tu vieja, irme a la fiesta de la cerveza, ver que Central siempre tenga un minuto de mas para cagarte el fin de semana, y todas esas cosas que arman una... ¿Vida?

Pero entre un pis que duele y un vaso de cerveza de trigo, uno siempre siguió escribiendo, es por eso que dejó tirado por acá, unos relatos eroticos, unas historias chiquitas y unas palabras sobre los discos que sacaron unos amigos en este tiempo.

¡Salud!

viernes, 24 de octubre de 2014

Después de 3 años de matrimonio la chispa se estaba apagando, lo notaba. Siempre fuimos muy apasionados, pero la monotonía nos consumía. Una mañana, hice algo que no debí haber hecho: leí su diario.Estaba en su mesa de luz y me anime. Había un comentario de la noche anterior: "Acabamos de hacerlo y fue genial, pero me gustaría probar cosas nuevas. Que me sorprenda, me provoque, me ate, me haga gritar de placer"

 Me quedé pensando en eso toda la semana...alimentando en mi mente esa fantasía hasta que llegó la noche. 
Llegué, como siempre, a las 20hs, pero esta vez sigiloso, sin hacer ningún ruido. Ella estaba en la cocina, limpiando las verduras para la cena.

Entré descalzo y me puse tras ella pasando antes por la heladera.La rodeé con mis brazos...

Dibujé dos ríos finos de dulce que bajaban por cada lado de su cuello. Caían por sus pechos, rodeando sus pezones, bajaban hasta su ombligo…
"Shh, soy tu amante" le susurré al oído y rápidamente vendé sus ojos con un pañuelo que tenía en mi bolsillo. Ella no dijo nada. Ni una palabra. Ni un sonido. Sólo un suspiro.

 Desabroché su camisa y sólo se sobresaltó al principio. Pero siguió un leve gemido, al cubrir sus pechos con mis manos frías. 
Las tetas de mi mujer son preciosas, una talla 100, naturales, con unos pezones pequeños, aureola sonrosadita y muy sensibles…
Mientras los acariciaba, sus pezones endurecieron entre mis yemas. Besé su cuello, otro punto caliente, lamiendo tras cada besito. 
Su cola estaba pegada a mi bulto endurecido. Y así estuvimos, frotándonos durante varios minutos. Sin quitarle la venda, la levanté en brazos.

La llevé a la habitación, la tumbé en la cama y la até a la cabecera con unas esposas que había comprado camino a casa. Buscando cierta presión pero sin que le doliera, sin que pueda tocarme.

Encendí velas aromáticas, puse música fuerte de fondo y apagué el resto de luces para entonar la habitación.

Deslicé sus calzas y até sus tobillos a los pies dejándome todo su cuerpo desnudo y abierto ante mí. Le susurré "Ahora estás en mi poder"

Me desnudé y me acerqué a ella con un tarro de chocolate líquido. Le ordené que sacara su lengua y dejé caer en ella un hilo fino del líquido, el chocolate se derramó también por su labio inferior y rápidamente lamí y besé su boca.Reaccionó sorprendida y excitada ante su postre favorito. Todo terminaba en su monte de Venus. Poco a poco iban goteando entre sus labios vaginales, clítoris, raja y ano. Me puse en acción. 

Tirando cera caliente en su pecho comencé a lamer su lado izquierdo. Su cuello, su pecho, pasando mi lengua por el cauce de ese río, besando cada cm de su piel, limpiándola. Me detuve en su pezón, jugando con él. Lamiéndolo en círculos, mordiéndolo, aplastándolo con mi lengua. Sus gemidos veían la luz. Pasé al otro lado y repetí el camino. Sus caderas se contonearon y pude ver 3 hilos de dulce mezclados entre los pliegues de su entrepierna. Seguí hasta su ombligo, limpiando todo. Su espalda se arqueó de placer cuando llegué a su pubis. Me situé entre sus piernas, besando sus muslos, mordiendola hasta los tobillos, lamiendo sus pies y decidí volver a subir para hacerla mía. 

El dulce había recorrido todos sus recovecos. Comencé a lamer, hasta llegar a su clítoris y sus jadeos se tornaron en gemidos más fuertes.  Dibujé circulos con la lengua,lo succioné entre mis labios y luego pasé la punta de mi lengua en movimientos rítmicos, guiado por sus gritos. Seguí bajando y vi un surco de dulce en su interior y otro que había llegado a su ano. Introduje primero mi lengua en su rajita, presioné su pared superior y los fluidos se habían mezclado, me encantó el sabor distinto. En pocos segundos se corrió en mi boca. Me perdí entre sus fluidos. La secaba y escupía para poder seguir lamiendo. Hice que se corra una vez más con mi boca.

Liberé sus tobillos y una de sus manos. La puse en 4 patitas ante mí.  Saqué mi miembro listo y lo pasé por toda la zona, frotando su sexo y las nalgas. Entré en su sexo ardiente. Entraba y salía, agarrando fuerte sus caderas. Ella gemía, gritaba de placer mientras le daba chirlos en las nalgas cada vez más fuertes y constantes, mientras yo demoraba mi eyaculación. 

La saqué y me perdí en su cola. Ella enloqueció. Con su mano libre comenzó a darse placer. Empezó a meterse dos dedos en su sexo. 
Entré con cuidado, presionando, pero luego suave. Luego que dilató bien, la ataqué duro, aumentando sus gemidos. Hace tiempo no la veía así. Finalmente, cuando noté su grito de éxtasis, me corrí llenando sus nalgas con mi néctar que cae entre sus muslos.

Luego de un descanso, ella me montó y cabalgó para responder a mi trabajo y llenar también su rajita de mi leche. Desde ese día vamos dejando notitas por la casa con nuestras fantasías y varias noches a la semana, las hacemos realidad.

Ayer me levanté muy nerviosa. Era un día muy especial,rendía mi último examen para recibirme de médica y era el comienzo de una nueva etapa.Había estudiado mucho,pero aún los nervios estaban. Mientras me preparaba y repasaba,recordé que el examen me lo tomaría el doctor Carson. Los nervios crecieron. Ese cirujano,con su ambo blanco marcando su musculoso cuerpo,era para poner nerviosa a cualquier mujer. Más de una vez me toqué pensando en él,imaginándolo abusando de mi,con sus manos en mis tetas y en mi vagina mientras daba un examen.

Recordar aquellas ensoñaciones me excitó mucho. Hoy tendría que estar con el hombre de mis fantasías contestando a todas sus preguntas. Tenía que estar bien femenina para él. Así que me puse un vestido blanco con un escote discreto,como para mostrar un poco de mis senos. Continué por un maquillaje suave,unas sandalias y lo que más me gusta: perfume por todo el cuerpo. Ya estaba lista, "Hoy es mi día" dije.

Llegó mi turno en el examen y ahí estaba él,impecable. Me miró,recorrió toda mi anatomía con sus ojos y me desvistió con la mirada.

Me pidió que me sentara y obedecí. Me pregunto si estaba bien. Mi corazón saltaba por mi boca y mis manos transpiraban. No dejaba de mirarlo,sentí el calor subir por mi cuerpo,abrí un poco mi escote,puse mi mano en mi pecho y dije: "No,no me siento bien. Usted me pone nerviosa". Sonrió y me tomó la mano. "Ok,vamos a hacer algo para que te relajes y veas que no te voy a comer. Ahora…¡te apruebo! Pero antes de irte… quiero que pases por mi oficina, ok?". Le sonreí pícaramente y asentí con la cabeza. "Ok,puedes retirarte" dijo guiñándome un ojo.

(No le dije nada) agarré mis cosas y salí rápidamente,pasando por todos los que me preguntaban cómo me había ido. Yo sólo pensaba en mi doc. Pensaba en el calor de su mano y en lo que haríamos después. Fui hasta la puerta de su oficina y lo esperé. Estaba dispuesta a todo.

Llegó después de 1 hora. Me miró, sacó sus llaves,abrió la puerta y me invitó a pasar. Al entrar,volteé,me abalancé sobre él y lo besé.
Él respondió de inmediato. Nos abrazamos y besamos apasionadamente. Sus manos ardientes bajaron por mi espalda y apretaron mis glúteos. Sentí su miembro duro apoyarse en mi pubis. Lo desvestí y su cuerpo bronceado me invitaba a besar cada centímetro de su piel. Y eso hice.

Mis labios empezaron a bajar por su cuello,sus hombros,su pecho,hasta llegar a su preciosa verga. Lo miré y comencé a jugar.
Mientras él jugaba con sus dedos en mi cabello y me miraba ansioso por sentir la humedad de mi boca,mi lengua se divertía con su pija.

Me tomé mi tiempo para rodearlo completamente con mi lengua y cuando ya estaba bien duro y grande,me lo tragué por completo.
Lo tomaba con una mano y pasaba mi lengua de la base hasta la punta con mucho placer. Era mi juguete,mi bombón lleno de una rica leche. Juntaba sus dos huevos y me los metía enteros en la boca,mientras masturbaba ese duro palo con una mano,mientras la otra se clavaban en su cola.

Hasta que Él me levantó,arrancó mi vestido,me tiró sobre el escritorio,abrió mis piernas,separó con sus dedos mi cola less y comenzó a chuparme.

Su lengua era una experta. Mordisqueaba mi clítoris con suavidad y m hacía delirar. No aguanté más, le suplique con locura que me penetrara. De nada sirvió,no hizo caso a mi súplica y continuó. Yo ya estaba al límite,mojada y totalmente entregada,viviendo un intenso orgasmo por todo mi cuerpo.
Volví a tomar la iniciativa,lo hice acostar en el suelo y comencé a masturbarlo. Me pidió que me diera vuelta para seguir chupándome.

Le encantaba el oral y era un ¡experto en ello!...Metía su lengua en mi vagina y en mi culo,me hacia delirar de placer. Quería más !
Ya estaba lista para otra cosa,así que me paré,apoyé mis manos en el escritorio,separé mis piernas y le pedí que me penetrara.

Mirándome,puso la punta de su miembro en mi sexo y empezó a penetrarme suavemente. Mis caderas se movían al ritmo de ese palo entrando y saliendo a mil. Amaba nuestros movimientos,mis orgasmos venían uno tras otro. Mis gemidos eran más intensos,quería gritar,me estaba mordiendo los labios.

Lo senté en una silla y lo monté. Mientras él besaba mis tetas y mordisqueaba mis pezones, yo aumentaba el ritmo para enloquecerlo!
Otra vez me recosté sobre el escritorio,cerré mis piernas alrededor de su cuerpo y volvió a penetrarme, mi vagina estaba ardiendo de placer.

Él ya estaba llegando a su orgasmo, así que se detuvo y me pidió acabar en mi cola. Acepté,quería darle todo, estaba dando mi mejor final.
Me paré,separé las piernas y volví a apoyarme boca abajo sobre el escritorio. Él puso saliva en sus dedos y empezó a jugar en mi ano
Comenzó a introducir su dedo para lubricarme,apoyó la cabeza de su miembro y comencé a moverme suavemente, ayudándolo a que me penetrara. Apareció el dolor,signo que ya estaba todo su miembro adentro. Me di vuelta,lo miré y le dije:"Con cuidado,pero hacemelo todo". Comenzamos a movernos juntos, mientras con mis dedos frotaba mi clítoris.
Me tomaba de los glúteos y los apretaba parar entrar y salir de mi cola. Me estaba matando,ya no podía aguantarme mis gritos y él lo sabía. Me tapó la boca, ya estábamos llegando al límite y no quería que nadie escuchara. Mmmm,los dos acabamos estallando en un orgasmo increíble. Toda su leche caliente adentro de mi cola no hacía más que extender mi orgasmo. Nuestros cuerpos se abrazaron y nos besamos nuevamente. Así terminó mi día: con un inolvidable examen final que fue, sin dudas,para un 10.

martes, 21 de octubre de 2014

Lo que pasa es que los años pasan. Nos pasan. Y acá estoy. Y acá estamos. Como siempre. Con deudas y malas decisiones.

Ya me morí varias veces y en todas renaci. Lo malo es que sigo reencarnando en este cuerpo. El karma o lo que mierda sea que haga funcionar a este el universo (Universo: lugar que seguro lo maneja un mencho en un kiosco de keta en Bigand) me hace volver a la misma vida desgastada y llena de malas decisiones.

Porque realmente siempre va a estar dentro de mis elecciones pasar una tarjeta (que no se como me sigue dando crèdito) para llevarme una botella de whisky, un cajón de cervezas o una cuenta en el bar de turno. Y seguir eligiendo una noche de viernes con amigos, un domingo de cine con unas piernas de ensueño o un paquete de fideos que espere ese grito de hambre que suena como el "Freedom" de Mel Gibson.

Pero aquí el quiebre ...

Somos las decisiones que tomamos y hay que estar orgulloso de eso. Siempre. Hasta cuando ya es irrecuperable el error. Cada cual sabe que dejó pasar y porqué. Cada cual sabe lo que abrazó y porqué. El "que hubiese sido" siempre es inferior al "que será". La cuestión es mirar para adelante, cómodo con uno mismo, mientras escucha un disco acorde.

Somos prueba y error. Somos y seremos el mismo miedo caminando. Somos la paja hecha humano.

Y si, soy un poco extremista.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

La semana se moría en los brazos de alguien que había salido de caravana. En los brazos de alguien que luego de bañar sus intestinos en alcohol se dignaba a bajarle las bragas a una señorita de inocentes 22.

Nosotros teníamos otros planes. Para nosotros empezaba la semana ese mismo sábado a las 2 de la tarde y para las 3 ya habría terminado. No importaba nada más que esa brecha horaria de una hora.

Las ganas intactas, el autoestima alto y los mismos de siempre. Nos mirábamos a los ojos y sentíamos que podíamos que nadie iba a venir a sacarnos lo que era nuestro.

Fue así que empezó el ritual de cualquier equipo de fútbol del mundo. Cambiarse antes de un partido. Vendas, medias, shorts, camisetas, mochilas. Acá no importa el vestuario de madera, ni los lujos donde sentarse. Acá hay pasto y tierra. Acá hay amateurismo y divertimento juvenil a una edad lejana a la juventud.

Los labios del árbitro se mojaban para dar el silbatazo inicial y nuestras piernas ronroneaban como motor de un pistero de mencho en el serrucho de zona norte.

Arrancaba el match de una vez por todas.

Los 7 alineados para ir a la guerra. Era nuestro día para salir del último lugar. Jugábamos contra el segundo, era nuestra motivación, era nuestro momento.

El otro equipo jugaba con 6 y uno de ellos sin camiseta. Era el momento de tantear el panorama sin descuidarnos.

Al primer toqueteo lo notamos. La mitad de ellos estaba desordenada, uno a los gritos que no servían, los extremos no cerraban, los centrales daban espacio y el arquero notamos que no podía volar...

Olimos sangre, era el momento de atacar. La gente lo exigía, las fotógrafas además de buenas estaban demandantes. Nuestro triunfo sería para ellos.

Apretamos el acelerador y en una duda de su defensa castigamos para hacer el primero, el segundo y el tercero. La gente deliraba. Un rugbier le pegaba cabezazos a un árbol en nuestro honor, las mujeres se besaban entre ellas mirándonos con lujuria. Sabíamos que teníamos el postre asegurado.

Uno de ellos le pegó de afuera y se encontró con un gol fortuito, pero ya estaba sellado el futuro. El destino tenía una victoria para nosotros. Pero teníamos que darle título al diario, fue así que nos decidimos.

Eso hicimos...

9 a 1. Fútbol puro, una tarde histórica.

¿Yo? Yo jugaba para el otro equipo.
 
 


jueves, 22 de mayo de 2014

Después de un día bastante calmo, en una semana que decididamente le dio la bienvenida al otoño, estoy sentado en una sala de espera. Podría ser la de mi doctor de cabecera o también podría ser la de un dentista cualquiera, pero no. Estoy compartiendo una cerveza con Manuel Camarasa, esperando entrar en la sala 1 de Unísono, una sala de ensayo que también funciona como delivery, de esos que te salvan una noche.

Manuel me cuenta que empezó natación en una pelopincho de la ciudad,4 veces a la semana por,digamos,7 morlacos. Mientras nos acordamos de una escena perdida de Anchorman llega Ignacio Simunovich seguido de Lucio Piccoli. Ignacio promete una historia de Lucio que a todos puede indignarnos un poco. Al ratito llega Fabrizio Zero. Una vez más y como siempre con una tranquilidad nerviosa que lo convierte en una de esas personas únicas. Me ve, se sorprende y saluda mientras hace malabares con sus cosas y un cigarro.

La cerveza se terminó y nos disponemos a abandonar la sala de espera al ritmo de chistes sobre mini-nazis. Esta es una buena noche para escuchar música, su música.

Muñecas Rusas va a ensayar. En poco mas de una semana toca con Xpiral en Pugliese y también en los galpones del C.E.C, vaya uno a saber con quien.
El arsenal de pedales se despliega sobre el piso flotante símil madera. Mientras la batería y el bajo ven pasar los minutos.

El plan de hoy es repasar los temas que serán parte de la lista que en breve tocarán en vivo y retocar algunos finales. Pulir todo. No dejar nada a la suerte. Eso puede definir muy bien a esta banda.

Fabrizio Zero manda desde la voz. Manda desde la armonía. Y manda desde la rabia. No por ser un tipo enojado, no por tratar de funcionar como jefe, nada de eso. Es que la capacidad de usar a favor una cantidad de matices vocales asombrosos logra en esta banda un clima tan, tan ameno que hacen que quieras quedarte •SPOILER ALERT• para después dejarte con la boca abierta y un sudor frío al momento de bajarte con una balada eléctrica.
Pero sería muy mezquino de mi parte hablar sólo de lo vocal cuando también toca la guitarra aún mejor.

Detalle: Si desenfunda, tiene una ametralladora en la mano.

Ignacio Simunovich es una cosa seria. Es de esos bateros que hacen parecer las cosas simples uno de los que acaricia la batería. Hasta que te das cuenta que deja caer una bola de demolición. Tiene un golpe firme, un golpe que marca presencia y que lleva la banda al galope. Un grandísimo acierto después de tantas, tantas decepciones en el mejor banquillo del mundo. Sabe lo que hace y como lo hace, no sólo no duda, ejecuta y con seguridad. Tiene un potencial que no se desperdicia, se amolda a la banda y eso empieza lo que termina cerrando esta banda.

Detalle: En vivo te tira contra una pared.

Lucio Piccoli es por quien las mujeres hubiesen llorado y por quien los padres se hubiesen preocupado en los 60, es quien hubiese estado en los pósters de los 70, quien se hubiese muerto de sobredosis y con la pija limada en los 80 y quien se hubiese suicidado en los 90. ¿Que tiene en común todo esto? Una guitarra. 
Un guitarrista que tiene vida propia dentro de una banda y que es a su vez el complemento perfecto para la rabia que lleva adelante don Zero. 
Tiene una puesta en escena envidiable y consigue unos sonidos que cuadran con lo que busca la banda en general.

Detalle: Vive todos los recitales como si estuviese tocando en River para 80.000 personas. NdeR: Como debe ser.

Manuel Camarasa es una amalgama perfecta. Siente, vive y vibra con y por la música. Camaleónico él, va por distintos lugares y acierta en todos, pero hay algo en esta banda que lo hace mejor. Se lo ve cómodo. Este es su lugar. Puede ser un bufón en sus movimientos y también puede ser un dulce asesino. Consiguió después de tanto buscar su sonido de bajo. 

Detalle: Groove.

Se que suena, o mejor dicho se lee, como si cada uno fuese a salvar al Rock de vaya uno a saber que clase de peste. Pero, acuérdense de mi, el fin de semana del 30/31 acérquense a verlos en vivo. Ya sea en pugliese (Corrientes XXX) o en el CEC (Galpones del parque España) y van a llevarse una grata sorpresa. Son de las bandas que prometen en la ciudad, son de las bandas que traen aires frescos.

La banda necesita ensayar un poco más, hay que terminar de aceitar los detalles que hacen girar el engranaje. Empiezan a revisar sus horarios y arman los ensayos de la semana que viene. 

El Gato (Colo) Gaudio está a cargo de la sala, invita una cerveza adentro por el frío que hace. Y entre historias de desamores y rumores del mundillo local, la noche cambia de disco.

Si te gusta Sex Pistols, los crudos, Doors, Misfits o Rammstein anda yendo. Fíjate de leer devillaugh o madhouse. Acá no está la nueva banda que estas buscando,pero tal vez si te gusta Radiohead, Cerati, los kooks, hives o strokes. Veni, hacete amigo. Esto te puede llamar la atención y puede sacarte de ese asqueroso lugar de confort. Descubrí que acá, hay algo que puede volarte la peluca. Algo para que después puedas hipstear y decir que los viste cuando estaban empezando a ser.

Esto es Muñecas Rusas y Muñecas Rusas tiene un plan.

http://m.soundcloud.com/mrusas/sets/arboles-ep-2014

viernes, 25 de abril de 2014

La espera terminó. El recital: también. Estoy sentado, a lo largo. en dos de los 19 asientos que tiene la traffic. Somos diez. Ocho duermen y uno toma coca con hielo conmigo. La disfrutamos como si fuese la última cerveza fría antes de entrar al estadio. Porqué cuando las agujas nos corrían, unos tucumanos que se estaban haciendo el mango nos hicieron un fernet con coca de medio y una lata helada de Quilmes por 55p y fue como sentir que tu sexo se llena de baba caliente.

Tocó Metallica en el Estadio Único de La Plata, pero para nosotros todo arrancó en una estación de servicio en Rosario. Once varones. Dos padres con sus hijos. El documento de estos arrojan dos primeros números que hacen estremecer al mas valiente (41 millones) y siete animalitos más. Algunos ya habíamos visto la banda, otros tienen las nalgas mojadas de la emoción. Hay una remera de Lamb Of God, hay una remera con la cara de Iorio gigante y hay una chomba que esta reclamando Patrick Rafter desde el US Open del '93.

Una heladeríta de plástico y dos de telgopor. Un fernet de litro y cantidades industriales de latas de cerveza. Eso fue el viaje. Nunca se dejo de escuchar metal. Desde Almafuerte hasta Judas Priest, desde Hermética hasta Black Sabbath.

La traffic (varias cuadras antes de llegar) era un pogo ambulante. La mónada enfurecida, los padres rememorando épocas pasadas que se convertían en el hoy con sus hijos: que veían su futuro en el metal y no lo esquivaban. AC/DC y Megadeth prendieron fuego una mecha que venía corta. Y así nos bajamos de la traffic: como Ruggeri sale a jugar un Showball contra Brasil en Necochea.

Mis promesas, una a una, se iban haciendo realidad. Una traffic. Llegar a destino con el alcohol justo. Agitarnos con la música al llegar. Y me faltaba sentarnos a tomar algo cerca de la cancha antes de entrar. La traffic nos dejo del otro lado del estadio así que fue buscar y buscar. Siempre sobre una avenida. Pero si alguna vez buscaste vicios, los vicios están por adentro. Un súper, de una nacionalidad dudosa, nos lleno de cervezas y un sucucho nos dio fernet. Scioli hizo unos bancos (me tento poner mancos, pero no) de madera (basta de pensar chistes con la mano) por ahí mismo y ahí plantamos campamento. Hubo charlas de artes marciales y hubo pseudo rounds de box. Pedí hielo amablemente casa por casa y un señor entrado en años me contó que dejo la Ginebra hacia 3 años. Su mujer, la que me dio el hielo: chocha.

Entramos al show: una vez más, como siempre, sobre la hora.

Realmente extraño mucho a uno de mis amigos, pero es ese amigo que me llevaba (o yo llevaba) a los recitales. A vivirlos. A sentirlos ... AHÍ. Un amigo que con su tremenda altura se abría lugar y me dejaba adelante,un amigo que quería ir siempre "un poquito más adelante". Nunca desde que emigró volví a estar tan cerca en un recital.

Cuando entramos nos fuimos perdiendo todos en una fila india lastimosa. Como si fuésemos la familia Solari. Cada cual por su lado y a veces nos encontrábamos.

Esta vez Metallica decidió, descaradamente, hacer plata sin mover un dedo. Lo único que tiene que hacer una banda grande cuando sale de gira es ensayar. Aproximadamente,ensayan 50/60 temas y siempre varían sus listas. Metallica este año no esta haciendo ni eso. La banda, con tu entrada te daba un código, vos lo metías en internet (hace años son amigos) y votabas tus 20 temas. ¿Esta mal? PARA NADA. Pero uno sabía (y sabe) que iba a ver un grandes éxitos, en vivo.

La banda es IMPONENTE en directo. Hetfield es MONSTRUOSO. Sinceramente comanda con autoridad a todo el público y cuando sube a la tarima que se encarga del largo del escenario parece un león embravecido. El escenario queda chico cuando el lidera en las alturas. También hay que decir que sus facciones siempre serán las de Kiefer Sunderland en la película que hace de violador de nenas. Realmente, todos los integrantes saben lo que hacer y como hacerlo. Son Metallica, carajo. No están AHÍ de casualidad. Hammet tiene una permanente bellísima pero cuando es su momento, agárrate. Trujillo: no queres que sea tu proctologo. Y Lars ... es el cabeza más agrandado y lindo que tenemos, con los redobles más cortados de la galaxia.

Pantalla gigante, a lo largo y alto del escenario mismo y una pantalla a cada costado de recontra mil led hd. Y al costado del escenario se veía un grupo,un séquito de afortunados ...

Bienvenidos al Gran Hermano de Metallica.

El recital iba pasando y la banda entre idas y vueltas con el público, se tomaban un momento de sus ratos en los temas para tocarles de frente a la gente que estaba arriba del escenario. Estos mismos entraron al escenario a presentar temas y en los "himnos" o temas más reconocidos,tuvieron su lugar sobre el escenario para saltar o poguear ahí mismo,dando un ¿show?

Los temas pasaban y entre tanto y tanto,el cuarteto nos presentó un tema nuevo. Cortado con el cuchillo del último disco con ribetes del St.Anger,sí. Y, A MI PARECER,a las partes donde Ulrich queda caminando con el doble bombo, le subían el volumen y los bajos a lo pavote. Sus bombos, NUNCA sonaron igual en todo el recital.

La banda mostró en sus pantallas una encuesta en vivo que pedía el voto de la gente con el celular para 3 temas distintos.

Encuesta que apareció 3 o 4 veces con los resultados al instante.
La opción 1 era: Rial se te escapo la tortuga y ni siquiera le llenaste la boca de meme a Marianela. Opción 2: Nazarena Vélez jugando al ahor_ado. Opción 3: Orion. Opción 724: Que suba Jason Newsted. Opción 892: Un Gangbang a Miley Cyrus.

Por suerte,y mientras todos estábamos esperando a ver a quien le tocaba salir de la casa de gran mehertallica,alguien como un juego dijo: MA'SIII YO MANDO. Y pidió Orion. (Tal vez haya sido Sabella)

Y fue una de esas cosas que uno no espera. Mi compañero de cancha,devenido en hermano de sangre en el recital,me miro y dijo,Yo este tema,lo miro. Nada más.

Y así como Hetfield cuando sube a la pasarella de arriba del escenario es un león, Trujillo es un gatito. Es un Animal, OJO, pero no es líder, no comando ... En pocas palabras, es bajista. Orion fue ese capricho de la banda en un disco de Grandes Éxitos que le exige la compañía antes de irse y dejarles un hueco en su estructurada economía. Sinceramente,un TEMAZO.

Cerraron como siempre Y COMO DEBE SER,con las luces prendidas y Seek and Destroy. La gente feliz. Tuvimos nuestra dosis de metal. Porque no hay que ser necio, ciego, contra o pelotudo, esto es Metallica. No van a tocar 25 lados B de sus primeros 3 o 4 discos. Son la banda de Heavy más grande del mundo,punto y aparte. El año pasado Black Sabbath,en este mismo estadio,nos dio una lección A-TO-DOS, ellos son los mejores,Metallica,los más grandes y una vez más pisaron fuerte. Salud por eso y que vuelvan SIEMPRE.

Y a no dejar el metal en los laureles porque el 1ro de Mayo,día del trabajador,Mustaine viene a trabajar para nosotros en el Malvinas Argentinas. Y ahí, nos vemos.

Por lo pronto, empieza el largo camino de vuelta y la primer anécdota promete: Al flaco se le cayó el celular adentro del baño químico y veía como sonaba. Ahora se quiere prender fuego la mano ...