jueves, 18 de febrero de 2010

Pero al fin y al cabo seguimos viviendo en este país, un país definitivamente, sin memoria, un país que, en ésta, su adolescente democracia nunca aprende ni aprendió a mirar para adentro. Porque…disculpen si soy o sueno poco solidario, pero solo traten de entender el punto, le damos lo que esté a nuestro alcance a la gente de Haití, pero ponemos el grito en el cielo si se le dan chapas a gente sin techo de acá…porque organizamos recitales a favor de la causa, pero si hay una movilización por causas propiamente argentinas, se le encuentra siempre la vuelta para no ir… “NO DEJAMOS” (¿?) entrar a los golpistas a Honduras pero a nosotros nos golpean EL ORTO CON LOS HUEVOS de lo que nos cogen hace 200 años y nadie hace nada…

Estamos viviendo un Caos donde tocamos la puerta a la Ley de la Selva, donde hablar de la pena de muerte y el “hay que matarlos a todos” es lo mismo que hablar del partido de la fecha.

Entonces, el final cuál es?
Ése donde el que cuida autos en tal calle, lo hace porque se paró de manos y sacó de volador a todos los que se arrimaron?
Ése donde el que más se le parezca a Harry el sucio y su 38 larga va a ser el más polenta?

No se olviden que Homero se enfierró pensando en “una causa” y se quedó sin Familia Reaccionó a tiempo y la recuperó…

Tratemos todos de hacer un país menos cabeza.

1 comentario:

  1. Haití queda lejos, y la caridad a distancia siempre fue un exhimio deporte argentino. A nadie le importa nadie, hace muchas generaciones que nos enseñan a tener miedo y creer en la "culpa" del pobre. Aunque a nadie le importe, no está mal que a uno si, no hay que dejarse vencer por eso..

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