domingo, 26 de enero de 2014

Cerró El Sótano. Se suma a una larga e interminable lista de antros amados a los cuales fuimos con una sonrisa de oreja a oreja. Cierra por culpa mía y tuya. Cierra porque todos los que hoy lo sentimos y contamos una anécdota,le dimos la espalda. Todos hicimos una elección. Muchos se hicieron indies,otros sorpresivamente cambiaron tachas por lentes y música electrónica y otros pasaron del vaso de plástico a una pinta de vidrio en un bar de pellegrini.

Todos le dimos la espalda.

El Sótano no cerró nunca,jamás dejo de hacer recitales. Nosotros dejamos de ir. Como si con todo lo que vimos nos bastase. Como si desde el momento que dejamos de ir,Rosario no hubiese sacado más bandas.

Pero hay verdades. El Sótano,siempre le pidió plata a las bandas para tocar y eso es una verdad. No todo el que muere es bueno y no hay que mitificar todo lo que pasa a ser pasado. Como también es verdad que las bandas dejaron de tomarlo como un escenario obligado para dar el salto.

Hoy el escenario es otro. Hoy el escenario más buscado tiene mesas,vende la cerveza más cara,te da vaso de vidrio,tiene un patovica que cree que está en la puerta del CBGB y las paredes vomitan contrariedad.

El Sótano da un paso al costado,como quién ve que el equipo ya no le responde y los resultados son catastróficos. Nosotros dejamos de ir y la escena que movía El Sótano se hizo más chica o esta escondida bajo quien sabe que cosa.

Pasaron 3 trillones de bandas,de acá y de allá,tocaron emblemas de allá y de acá. Pasó Jello Biafra y pasó Zona 84. Pasó 2 minutos y pasó Perro Mamerto. Pasó Napalm Death y pasó Crash Test. Y si nunca fuiste a un recital,seguro fuiste a una fiesta o a un evento hace mucho o tal vez al after que nucleaba a todos los vampiros de la ciudad. Capaz que estabas entre los 40 que vio el primer recital de Carajo en Rosario o fuiste uno de los que tuvieron que sacar en andas en el show de Intoxicados. Y si fuiste uno de los 5 que vio Charlie 3 o de los 7 que vio a Smitten,no quiero que me hables.

Sobran las anécdotas,sobran las historias ... Se va uno mas de los lugares que le daban el espacio a las bandas. Y eso es lo que duele. Nos estamos quedando sin antros. Y no hay que tenerle miedo a esa palabra. Muchos de nosotros nos criamos en antros,mintiéndole a nuestros viejos o quedándonos a dormir en lo de alguien a quien los padres no le hacían muchas preguntas,para poder irnos a ver a cualquier banda X.

La mayoría de los lugares en la ciudad que albergan recitales son para gente linda. Los antros te daban libertad,te hacían sentir cómodo y protegido. Hoy te miran de reojo si querés emular un pogo o no tenes camisa a cuadros. Que nos pasó ? Hoy mismo,nosotros nos miramos de reojo !
¿ Hoy mismo le damos la espalda a lo que fuimos,pero lloramos el cierre de El Sótano ?

Perdónanos nosotros mismos de hace 10 atrás,somos unos caretas.

Salud por siempre El sótano. Por esas cervezas heladas y esos recitales inolvidables.

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