Vos como lector vas a tener la oportunidad de elegir que pensar.
Por más que el lector, vagamente lo elija, dado que busca que le formen la opinión para ser el más poronga en la mesa de café.
Pensé en algo a partir de cierta situación. Después de sonreírme, lo analice. En mi cabeza pensé si la noche anterior me había pasado de copas o si en algún momento alguien pudo haber puesto algún fármaco en mi bebida. Tras la negativa enviada por mi cabeza, pensé que me había remontado a pensar como un nene de 5 años medio atrofiado. Entre risas, lo tiré en la mesa de laburo y después a algunos amigos... todos me miraron raro, pero cada uno de los que me escuchó, dijo lo que pensaba.
Es que mi casa está llena de hormigas. Llena. Las combato sabiendo que es una guerra perdida, pero de alguna manera necesito que sientan el rigor de una lluvia de raid sobre sus cabezas cuando dejo lo que sea en la mesada, y dos minutos después es una orgía hormigal con comida. Es como cuando le pegas el grito a un perro para que entienda que no se hace, o cuando le das limón a un infante solo para verle retorcer la cara.
Mi trabajo, está repleto de hormigas también. Todos los meses hay desinfección, de todo y para todo, pero nos dijeron: No van a ver ningún bicho raro, pero las hormigas son invencibles.
Invencibles ...
Siempre me quedo eso en la cabeza. Cuando las veo fornicando sobre un pan que deje en la mesada, mientras me miran jadeantes ...
Una mañana me fui de casa al trabajo con mi mochila. Al llegar dejé la mochila, abrí uno de los cierres para guardar los auriculares y vi caminando por uno de mis papeles una hormiga de mi casa. Saqué el papel y arrojé la hormiga al piso de mi trabajo. Y ahí fue que me puse a pensar (...)
Las hormigas son invencibles, pero ¿podrán soportar el encontrarse solas en una nueva ciudad? Porqué yo la tiré sin pensar un segundo, pero al rato vi las hormigas de mi trabajo y no pude dejar de pensar en si estas la aceptarían como viajera. La llevarían ante la reina y esperarían el pulgar arriba ? Si el pulgar era para abajo, le comerían la cabeza ahí mismo ?
No salía de mi preocupación. Había muchísimo trabajo y mis compañeros me preguntaban que me pasaba, estaba distante, preocupado... Buscaba por los rincones, quería ver si la hormiga se estaba prostituyendo en alguno de los pasillos del trabajo, quería ver si se estaba metiendo en alguna zona oscura. No podía dejar de pensar que la arrojé sin la tarjeta sin contacto. Habrá parado en algún lado para ver el cuando llega?
Mi mañana fue un infierno hasta que empecé a pensar que tal vez si la habían hecho una más de la manada. Capaz que esta hormiga quiso recorrer el mundo, encontrar nuevos rumbos, su propio lugar ... Tal vez se presentó con algunas hormigas que estaban fumando churros y tomando vino y les dijo que se tocaba unos punk rock por unos mangos y ahí está siendo la estrella del lugar.
Yo por mi parte tuve que seguir trabajando, cuando salí necesitaba ver como se lo decía a la familia que tengo en casa. Entonces me armé la merienda, dejé todo listo frente a un partido random. En la mesada, un pedazo de pan integral ... Cuando volví, toda la familia estaba de juerga. Hice un poco de ruido y prendí una luz, les dije que una de sus hermanas había ido a probar suerte en otros lugares, que ella estaba haciendo su vida, aplaudí sin saber por qué. Imagine sus caras con una sonrisa, hice música electrónica con la boca y dejé caer espuma blanca al compás, les otorgué su rave. El efecto del raid hizo lo demás ... en el trabajo, ya no mato hormigas.
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